Category Archives: Societé

El arte cambia la vida

Son las ocho de la tarde. La gente se aglomera entre amasijos de hierro, con caras exhaustas, miradas perdidas, expresiones atribuladas, sudor en la sobaquera. Termina uno volviéndose del mismo color que la línea de metro en la que monta. Morado, rojo, azul, gris. Gilipollas, vamos.

En ese momento hace su estelar aparición un señor mayor [...]

El miedo

Curioso, cómo nosotros mismos nos echamos mierda a nosotros mismos y luego le gritamos a nuestro vecino, echándole la culpa. Angustiosa me parece esa sensación de ser uno de los pocos que se da cuenta de que dos más dos son cuatro, de que después de la letra C va la D y de que [...]

Gags favoritos de San Valentín

Como en Autorretrete sómos férreos defensores de este tipo de festividades, llenas de situaciones donde se demuestra hasta qué puntos somos tan idiotas a la hora de decir una cosa para luego hacer absolutamente lo contrario, queremos obsequiaros con algunos de los mágicos momentos provistos por unas veinticuatro horas llenas de regocijo amoroso. De paso, [...]

Rituales

De vez en cuando mis madrugadas tranquilas de camino a la Universidad me son interrumpidas por una antigua compañera de bachillerato, quien con puntualidad británica se asoma por mi parada de autobús a la misma hora. La típica chica discreta que no se sentaba ni en las filas de atrás (para demostrar indisciplina o ponerse [...]

La suciedad española al descubierto

Hoy he visto una imagen horrible. Más asquerosa que miles de torsos en las calles de Bagdad. Más desagradables que una violación a una mujer ciega en un callejón oscuro. Más que… en fin, creo que pilláis la idea.
Vi a una mujer llorando. Previamente maquillada, acicalada y llevada de la mano a un sillón, a [...]

Septiembre

El verano se va, y todas esas alocadas manadas que hace dos semanas estaban emborrachándose y acostándose con “no-sé-quién” (un nombre muy común en estos días, casi tanto como Pedro o Francisco) vuelven a endosarse sus trajes, sus faldas largas, su piel blanquecina y sus buenas maneras. No vaya a ser que les pillen. Cada [...]