
Onduladas formas de sabor sintético,
espantosas formas de adicción inusitada,
el placer que me provocas es idéntico
al de la grasa depositada.
Porque, ¡oh papas! qué suplicio.
Lo nuestro de los viernes ya es un vicio.
Aún así yo dí un bocado, y otro,
hasta que ya no quedó nada, hasta que me lo comí todo.
Da igual qué sabor pruebe: naturales,
jamón jamón, york-eso.
Ninguna tiene nada, pienso,
pero a todos nos vuelve subnormales.
Porque a pesar de que me amenices Dexter, Perdidos,
Stargate SG-1 o Los Soprano,
¿acaso no es mejor un zumito?
¿no nos ahorramos, así de paso, unos kilitos?
Por eso, querida amante de cien gramos,
a precio de un euro la unidad,
tengo que darte el duro adiós,
hasta que adelgace una barbaridad.

Comentarios (2)
Yo amenizo Dexter y Perdidos con Colacao. Algo más estimulante podría provocarme un paro cardíaco. Son series con demasiada tensión XD
Bello texto de certeza harto,
que ensalza del hidrato sus bondades
y nos hace ver las veleidades
de correr, comiendo, hacia el infarto.
Onduladas, Lays o Campesinas,
Boca-bits, Doritos,
Santa Ana,
son la misma mierda poco sana
que dándonos placer nos asesina.